sábado, 9 de febrero de 2008

LA FRAGILIDAD DEL EGO

Hace un par de semanas, en la sección "Mono Sapiens" de la revista Proceso, Helguera y yo hicimos una visita virtual por la historia de México, pero tal y como la contarían los panistas, los cristeros y los neoliberales. El anfitrión de este viaje era Enrique Krauze, de modo que la sección comenzaba así:



Pues resulta que el señor Krauze se ofendió y envió una carta a Proceso para quejarse de que lo hubiera caricaturizado. La carta de Krauze dice:

Señor director:
En el Excélsior ilegítimo de Díaz Redondo se publicaban caricaturas infamantes contra mí, por ser un defensor sin cortapisas de Julio Scherer y Proceso. Ahora es Proceso quien publica caricaturas infamantes en mi contra, pero los motivos son menos claros. En su caricatura del 27 de enero de 2008, Hernández me pinta como productor de infomerciales, defensor de los
cristeros y enemigo de la expropiación petrolera de 1938. Quizá haya que recordarle que el movimiento estudiantil de 68 y la matanza de Tlatelolco aparecieron por primera vez en televisión en un documental de México Siglo XX. Quizá deba recordarle el programa sobre periodismo en el que resaltamos el papel de Proceso en la transición democrática. Quizá convenga recordarle que Salvador Abascal escribió un libro entero contra mi versión liberal de la historia. Y quizá convenga sugerirle la lectura de mis encomios al régimen y la figura de Lázaro Cárdenas en Biografía del poder y en otros ensayos.
Pero, pensándolo bien, no vale la pena recordarle nada. Hernández se ha especializado en refutar a las personas, no por sus ideas o sus obras, sino por su corta estatura física. Y ésa –convendrá usted, señor director– no es una crítica válida.
Atentamente
Enrique Krauze

Al principio, pensé contestarle con una caricatura, pero como la sección "Mono Sapiens" es idea, hechura y responsabilidad de dos moneros, Helguera y yo, y a pesar de que Krauze, groseramente, pasó este dato por alto, decidimos que ambos debíamos responder.
Ésta fue nuestra respuesta:

Señor director:
Salta a la vista que a Enrique Krauze le molesta muchísimo que los caricaturistas de la sección Mono Sapiens ejerzamos nuestro trabajo, es decir, que caricaturicemos a personajes públicos con base en su actuación o comportamiento públicos. Pero pretende reducirlo todo a la exageración física –propia del género de la caricatura– y deja de lado lo fundamental:
la crítica hacia sus planteamientos políticos recientes.
Krauze hace justamente lo que reprueba: al no estar de acuerdo, descalifica. Y, más aún, algunas de sus descalificaciones tienen trascendencia política. Por ejemplo, el autor de Por una democracia sin adjetivos (1986), hace unos dos años escribió un artículo donde utilizó varios adjetivos discriminatorios –empezando por el título, “El Mesías Tropical”– que fueron de suma utilidad para la campaña de odio de la derecha –heredera de Salvador Abascal–, que contaminó irremediablemente la elección
de 2006.
Por lo que se refiere al hecho de que él señaló la responsabilidad de Díaz Ordaz en la matanza de Tlatelolco y resaltó la labor de Proceso en la “transición democrática”, consideramos que para un historiador hubiera sido el colmo hacer lo contrario o ignorar tales realidades. Y en cuanto al encomio que, en Biografía del poder, hace del presidente mexicano que expropió el petróleo, no es para nada congruente con la postura de reducir a “xenofobia” los cuestionamientos a la designación de Juan Camilo Mouriño como secretario de Gobernación. No sólo por soslayar tramposamente la dudosa legalidad de ese nombramiento, sino también por el conflicto de intereses que representa la circunstancia de que el miembro de una familia dedicada a los negocios con hidrocarburos ocupe dicho cargo y sea el principal promotor de la privatización del sector.
Las caricaturas no son infamantes. Lo que quita la fama y la honra son las acciones y palabras de cada quien. Por ejemplo, hace unos meses Krauze escribió:
En cuanto a los representantes del F.A.P. que coreaban el servil estribillo “Es un honor estar con Obrador”, mi opinión franca es ésta: han vuelto a ser “la medida de la miseria humana”.
No deja de llamar la atención que, quien ahora se llama infamado, registre, con adjetivos, tal muestra de desprecio hacia la gente que no comparte sus posiciones.
Atentamente
Helguera y Hernández

El hecho de que, en su carta, Krauze sólo se haya dirigido a mí, a pesar de que claramente la sección la firmamos dos caricaturistas, revela que lo que le molestó fue verse representado en una caricatura grotesca y exagerada, como son, por definición, las caricaturas. Qué pena con él.
Y, así como mañosamente desvía la atención de lo fundamental en el nombramiento de Mouriño con el argumento de la xenofobia, ahora desvía el debate de sus posiciones políticas con la superficialidad de unos rasgos caricaturizados, y descalifica mi trabajo, asegurando que lo único que retrato son los rasgos físicos y no los morales.

¿Qué pretende Krauze al reclamarle a Proceso? ¿Que yo deje de hacer mi trabajo? ¿Que no vuelva a hacer caricaturas de ninguna figura pública? ¿O que sólo deje de hacer caricaturas de él? ¿Que me corran de Proceso? ¿Cree que no puede ser criticado ni con el pétalo de una plumilla?

Hasta dónde puede llegar alguien con su soberbia y su desprecio hacia la gente, que le sea tan difícil mirarse en el espejo de una caricatura.

15 comentarios:

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

... yo borré el comentario anterior
va de nuez

José:

Como bien tooodos sabemos, el arte de la caricatura es precisamente la distorsión de algunas partes del rostro y del cuerpo, hasta en algunos casos satíricos. Pero creo también, sin duda que esa es la parte interesante de tu chamba: mostrar todo lo criticable de las ACCIONES de éstas figuras públicas y que no sólo se reduzca a los presidentes o a personajes destacables del momento.

Creo que el Sr. Krauze no le da tanta importancia a lo él mismo piensa del cartón sino le atormenta lo que el cartón piensa de él...jo jo.

A mi no me queda más que agradecer a ustedes los dibujantes que, bajo censura o no, se toman la libertad de jugar con las caricaturas. Y. de manera sencilla, fluída llena de humor e ingenio mostrar lo que sucede aquí y ahora. Aunque salgan raspados unos cuantos...

Pd. bien, bien, bien... por esa actividad

//JavCorten dijo...

Es que los "intelectuales" son intocables compa.

El hecho de que AMLO haya tenido tantos méritos en su gestión del DF, no importó para Krauze, en vez de eso lo caricaturiza (porque su texto es una caricatura mal hecha, una broma muy pesada y de bajo nivel).

Ah, pero sigue en sus batallas contra todo lo que suene o se relacione a López Obrador. Entonces, ¿qué no sabe que sus acciones tienen consecuencias?

No puedes portar el escudo de las razones y verdades por tanto tiempo si lo que proteges es la sombra de un gobierno y de una bolsa de monedas. Y me refiero a sus supuestos méritos por ser historiador (y hacer su chamba); no, ese blindaje se desmnoronó cuando se subió a la limosina del sistema. Ya no necesita escribir la historia, él mismo es juez y parte.

Ahora, compa Hernández, los moneros que dejaron pasar tan jugosa oferta sexenal tienen la batuta de la congruencia.

Son ustedes: Hernández, Helguera, Fisgón, Helio Flores, Cintia Bolio, Boligán, Rocha y tantos otros que, sin titubear, no toman partido sino causa; no buscan fama sino justicia; no rinden tributo sino homenaje; no usan medias verdades sino espejos sociales y ¡ah, cómo duele verse desnudo, sin escudos, sin capas, sin blindajes, pero en una sincera caricatura!

Se puede desenvainar la pluma sin mancharse de tinta y arrojando trazos certeros.

Límpiece los dedos, Sr. Krauze, antes de levantar sus letras contra Hernández, Proceso y sus moneros.

Reynaldo dijo...

Bueno, se entiende... Al Sr. Krauze le dijeron que era bonito y ahora se siente Apolo, Adonis o... más bien Narciso.

Veamos: ¿Si durante algunos o muchos años fui un ciudadano ejemplar, y ahora asesino a alguien por no compartir mis ideas: Estoy libre de responsabilidad y culpa?

Honestamente, disfruté algunos capítulos de México Siglo XX; pero creo que aquella labor de investigación histórica fue hecha por un Enrique que no utilizaba la retórica tendenciosa (o debiera decir 'demagógica') que se le ha visto en los últimos tiempos.

Desafortunadamente, en estos momentos en nuestro país, todavía existen muchos compatriotas que escuchan con deleite las falacias acarameladas de los políticos y protagonistas sociales dándolas por ciertas. Pero Ud. Sr. Krauze, seguramente sabe que infame no es sinónimo de infacundo: Eufemísticos discursos de los déspotas, con razones y metas oscuras y lejanas a los intereses del pueblo... Y Ud. las ha defendido...

¡Claro que debe ser infamada la plutocracia vigente! y más con los tintes (manchas) de "xenofilia" que cínicamente ostentan.

En resumen, Sr. Krauze: Si no quiere sacarse el premio, no compre boleto.

HyH (Helguera y Hernández) mi sincero reconocimiento por su trabajo, actualmente son parte importante de la gran casta de moneros mexicanos.

El que no le sirve al pueblo, al pueblo no le sirve.

mONERO jOSEjUAN dijo...

Ah que Enrique Krauze tan sentido... ¡¡resultó ser de barro!!
Buena idea lo del blog Maestro, por aquí andaré de fisgón... ejem, perdón de mirón...

Un abrazo Master!!
jOSEjUAN

Alexei Ivanovich dijo...

José:

Qué gusto que tengas un blog personal ya, para seguir de cerca tus opiniones y comentarios.

Y por lo de Krauze: está cosechando lo que ha sembrado los últimos años. Que con su PAN se lo coma.

Un saludo.

Carolina Olivares dijo...

Hernández,

Yo creo que tal vez krauze, debía de leer algún libro de lo que significa caricatura.
Tal vez habría que decirle que a aunque no lo crea, sí tiene defectos físicos que se pueden caricaturizar...
Tal vez, no.. mejor dicho, no hay que decirle nada, no vale la pena.

Boring.. !!!!

RichieLaker dijo...

Creo que Krauze es digno discípulo de Paz, quien al ganar el Nobel pidió que no lo siguieran alabando por que podría llegar a sentirse inmortal.
Son los intelectuales orgánicos que se devanan los sesos en busca de argumentos para legitimar y justificar a sus patrones en el gobierno y las empresas, mientras le dan la espalda al pueblo con el mayor desprecio y descalificación.
¡Qué lejos están de los pensadores trascendentes e indispensables! Y lo peor es que son ellos mismos quienes cavan su propia tumba de ignominia al alimentar su ego frente al espejo real.
Alguien dijo que pobre de aquel que no sabe reirse de sí mismo. En el caso de Krauze no es pobre, es paupérrimo...

Hugo dijo...

Cuando compro la revista Proceso, hago lo que tal vez cientos de personas que la comprán hacen, ver primero la última página de la revista. Cuando ví el número al que se hace alusión donde aparece la caricatura de Krauze, imagine que le causarìa tirria a esté personaje, cosa que comprobé cuando leí el reclamo en las cartas al lector de la revista.
No puedo dejar de pensar sólo una cosa:
Al tipo le ARDE la verdad de las cosas.
Le ARDE.
Le SUPER ARDE.

pd. ¿Cuándo volvera a aparecer los calendarios a los que nos tenias acostrumbrados?

desterrada dijo...

¡Ay, qué mala onda que te burles de la estatura de la gente o de sus cabezas! Ellos no tienen la culpa... Y para acabarla de amolar te metes con lo que piensan o dicen.. Chale, ¿Qué te crees? ¿Monero?

Don Chuccio von Krieger dijo...

Admito que la opinión de Krauze no aplica para este caso. El objetivo de una caricatura es ese. Sin embargo, la crítica textual NO es un argumento válido. ¿que porque criticó al peje es malo? ¿por qué a ese ni lo tocan ustedes? ¿con cuánto los subsidia para que se la pasen defendiéndolo? Abran los ojos y cierren la cartera (como diría marcelito). El tipo es un político y tiene las mismas fallas que cualquier otro.

Sándor Barragán dijo...

Sólo para felicitarlos a ambos H y H por sus caricaturas que nos hacen pensar y burlarnos de los poderosos y de los aduladores de los poderosos como es el caso de "la cucaracha" Fuentes dixit que desde su pluma alquilada se sienten exquisitos e intocables pero son solamente intelectuales de pacotilla.

Fawdawi dijo...

¿Y ese Krauze es el que pide libertad para Cuba mientras se molesta por caricaturas en México? ¡Qué incongruente! Con razón es parte fundamental de Televisa.

Anónimo dijo...

gloria dijo : El Sr. Krauze reflejo de su figura de intelectual orgánico sirviendole al gobierno en turno, y que ahora tiene la piel muy sensible no se ríe de su propia condición de mexicano , como los demás ya que en los peores momentos el caricaturista se dibuja así mismo hasta de su desgracia así que aguante vara.

Anónimo dijo...

gloria dijo : El Sr. Krauze reflejo de su figura de intelectual orgánico sirviendole al gobierno en turno, y que ahora tiene la piel muy sensible no se ríe de su propia condición de mexicano , como los demás ya que en los peores momentos el caricaturista se dibuja así mismo hasta de su desgracia así que aguante vara.